Miércoles, 17 Enero 2018

La Cruz, símbolo del Cristianismo

Written by  Ma. Esther de Ariño Published in Iglesia Domingo, 20 Marzo 2016 10:33
Rate this item
(0 votes)

Hace unos años se originó en Alemania un "movimiento" un tanto extraño que llamó poderosamente la atención porque no se entendía lo que se estaba persiguiendo, parecía una cosa ingenua, simple y bien intencionada. Se quería "proteger" a los niños alemanes de la "horrible y terrorífica imagen de un hombre crucificado". Los niños, acostumbrados a ver puras e inocentes escenas en las pantallas de sus televisores, ajenos a la violencia y al crimen, ahora se enfrentaban a la imagen de Cristo en la cruz. Había que presentar a los niños una cruz sin Cristo y desde luego quitar los crucifijos de su vista en todas las escuelas y lugares oficiales.

Tiempo después llegó desde Munich, Alemania (Reuter) una noticia que decía así: "Los crucifijos se quedan. El tribunal supremo de Baviera ratificó una ley de 1995 que obliga a las escuelas en el Estado predominante católico del sur de Alemania a tener crucifijos o cruces colgadas de las paredes de las aulas. Rechazando una impugnación de un grupo de "libertad religiosa y varios individuos", el tribunal Constitucional de Baviera, falló que la ley no viola el principio de neutralidad religiosa, inscrita en la Constitución."

Actualmente en España vemos y con dolor, que una veces solapadamente y otras de manera abierta, muchas personas que trabajan sin descanso para que la niñez no alcance la gracia y los valores morales que da una religión. Desafortunadamente la religión católica es la que sufre mayores embates y la atacan buscando hasta los más simples medios, lo que para algunos pueden ser casi triviales, que los niños y jóvenes no vean a Jesús, a su Dios en la cruz. ¡Qué sería de nosotros sin un Cristo clavado en una cruz!

Con palabras de Juan Pablo II, refiriéndose al IV Misterio doloroso del Rosario, decía así: - "No Jesús, no bajes de la cruz... (cuando tanto le insultaban y le pedían, que si era Dios, se bajara de la cruz) te necesitamos ahí, levantado sobre todos atrayéndonos a ti. ¿Cómo abrazaríamos nuestras pequeñas o grandes cruces de cada día si tu abandonaras la cruz que da sentido a todos los sufrimientos? ¿Cómo aprenderíamos a amar si no viéramos la gran muestra de tu amor a pesar de ser tus enemigos?

Jesucristo vino a compartir nuestra condición humana con sus sufrimientos, con sus dificultades, con su muerte. Antes de transformar la existencia cotidiana, Él supo hablar al corazón de los pobres, liberar del pecado, abrir sus ojos a un horizonte de luz y colmarlos de alegría y esperanza. Nadie se sienta excluido, en particular los más desdichados, pues esta alegría que proviene de Jesucristo no es insultante para ninguna pena; tiene el sabor y el calor de la amistad que nos ofrece aquel que sufrió más que nosotros, que murió en la cruz por nosotros y nos prepara una morada eterna a su lado y que ya en esta vida proclama y afirma nuestra dignidad de hombres y mujeres hijos de Dios.”

En esa cruz se está redimiendo toda la humanidad. Él da su vida para que se nos abran las puertas del Cielo, para que seamos felices por toda una eternidad.

Primero la Cruz, la muerte y después la Resurrección, la Gloria. ¡Qué mejor símbolo podemos tener los cristianos! ¡Tenemos cruz pero sabemos que después veremos el rostro de Dios!

¡Bendito sea el día en que en Alemania se quedaron los crucifijos!. Jesús en la cruz es el testimonio o signo para el cristiano de que Dios donó su vida por todos, hasta para los que lo quieren quitar.

Read 617 times