Domingo, 17 Diciembre 2017

Cómo aligerar el síndrome de las vacaciones

Written by  Maleni Grider Published in Actualidad Miércoles, 03 Agosto 2016 10:30
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Las vacaciones son tan necesarias y benéficas que nos ayudan a reenfocar nuestra vida y nuestros planes, nos liberan del estrés, nos devuelven la creatividad, nos proporcionan un tiempo de calidad con la familia, nos brindan un reencuentro amoroso con nuestra pareja, nos permiten ejercitarnos, descansar y alimentarnos con serenidad, pero lo más valioso es que nos dan ese sentido de libertad que tanto anhelamos en las tardes de encierro en la oficina.

Las vacaciones son recomendadas por médicos y psicólogos, pues nos pueden librar de enfermedades cardiacas, pulmonares, renales o mentales. Pero también traen un beneficio enorme a la familia entera. No hay nada más excitante que comprar los boletos de vuelo, hacer las reservaciones del hotel, empacar, montar a los niños en el auto (ok… ¡esa parte no es tan divertida!) y comenzar el viaje hacia las merecidas vacaciones.

Todo va de maravilla, disfrutamos de la playa, las comidas fuera, las comodidades del hotel, y nos sentimos como reyes con sus pequeños príncipes y princesitas… ¡como en un cuento de hadas! Sacamos la tarjeta de crédito o débito y pagamos sin problema porque podemos darnos ese lujo. Los días pasan serenos, ¡pero veloces!... En un abrir y cerrar de ojos hay que volver a casa.

Sólo hay un detalle: no queremos regresar a la rutina, al tráfico, a la oficina, ¡a la escuela! Aprovechamos hasta el último minuto en la carretera, o comiendo chocolates. Pero ese sentimiento un tanto depresivo de volver a la realidad no se va. Entonces, ¿qué podemos hacer para aminorar el síndrome de las vacaciones?

Lo mejor es regresar uno o dos días antes, para reconectarnos con nuestra casa, lavar las prendas sucias y ponerlas en orden, regularizar las horas de sueño (especialmente los niños, quienes deben volver a sus horarios con 24 o 48 horas de anticipación a fin de evitar berrinches innecesarios el primer día de escuela). Es recomendable comprarles algún juguete o souvenir referente a las vacaciones para que lo lleven en el auto en la primera mañana de escuela.

Asimismo, es bueno tomar muchas fotografías o videos y, al volver a casa, dedicar un tiempo para verlos y compartir impresiones, reír juntos y recordar los buenos momentos. Esto aminorará la tensión al regresar al hogar y mantendrá los corazones contentos. La familia entera puede también decorar un álbum de fotos con los niños.

Preparar las cosas para el regreso a clases suele ser un dolor de cabeza, pero esto puede convertirse en algo divertido si uno o dos días antes asisten juntos a alguna tienda y compran algo barato, como nuevos vasitos de jugo, termos, loncheras o calcetas. Esto motivará a los niños a empacar sus cosas. Pueden tener una última comida especial juntos (quiero decir: palomitas, helado, cup-cakes o malteadas, ¡sí!), mientras todos trabajan en los preparativos de uniformes, tenis, mochilas y útiles. Un simple detalle como éste puede motivar a los pequeños, y esto nos ayudará a mantener la paz en el hogar cuando ellos se sientan un tanto frustrados por el fin de las vacaciones.

Si somos solteros o no tenemos hijos, es recomendable volver a los buenos hábitos alimenticios uno o dos días antes de regresar a la oficina, iniciar nuestra rutina de ejercicios, retomar los proyectos que tengamos, y también empezar los nuevos ahorros inmediatamente, a fin de tener unas vacaciones extraordinarias la próxima vez. Un día de completa serenidad antes de iniciar la rutina es siempre relajante y nos ayuda a reconectarnos con los pendientes que dejamos en la oficina, así como a transitar del estado de completo relajamiento al estado de alerta. Beber jugos naturales y comer alimentos naturales como vegetales, frutas y granos, o infusiones, nos dará la energía necesaria para retomar nuestra rutina con buen ánimo.

Una buena lectura o una película agradable en la tarde antes de volver a clases o al trabajo puede relajarnos y dejar en nuestra mente algo inspirador en que pensar. También un baño tibio nos dará una sensación de bienestar y descanso, tal como la alberca, el agua siempre es un elemento refrescante y vivificador. Temprano por la mañana ¡empezaremos una nueva aventura todos juntos!

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